Qué Yuyu De Cartas.
Resulta que este horrible último sábado de enero, además de final del peor de los meses, ha sido pésimo por el tiempo y el frío que ha hecho.
Por lo que las dependientas nos henos tenido que buscar la vida para entretenernos y que pasara más rápida la puta y fría tarde.
Aproveché a primera hora de la tarde para ir a la tienda de enfrente a comprarme unos zapatos que les había hechado el ojo y lo que es el azar o el destino? no sólo porque entré a por un par que hacía tiempo que quería y al final me llevé otras por el mismo precio y mucho mejores, ya que era el último par y estaban en un rincón de la tienda, no es por ello, que a ver la cosa tiene su qué.
El yuyu viene, que como casi siempre pasa en nuestra profesión, somos muy extrovertidas y nos llevamos bien con casi con todo el mundo, por lo que la chica que me preparaba las botas me dijo que me ponía publicidad de su centro de masaje, con lo que acabamos hablando que ellas para pasar la tarde se habían traído las cartas de los ángeles y las cartas de Oshio o algo así, son cartas rollo espirituales y esas cosas.
Por desgracia, me he vuelto más escéptica y puse cara de póquer, la chica me lo intuyó y sacó las cartas.
Primero me sacó la de los ángeles, me las puso en mano y me ordena:"mézclalas y coge una", resignada lo hice y saqué una que ni la vi, se la di directamente y.... bueno no era precisamente agradable pero si te paras a pensar era la carta típica de mujer: era la de aceptación.
Decía que en ella me explicaba que me tenía que aprender a aceptarme porque no me gustaba como era y bla, bla, bla... como dijimos con su compañera era una chorrada ya que ninguna mujer se acepta al 100%, y que parecía el típico rollo salido del consultorio del VALE.
Pero empezó a torcerse cuando siguió leyendo y dijo que debía aprender a potenciar lo que me gustaba de mi, como por ejmplo xxx,xxxx.
Fliiipa, leyó las únicas cosas que me gustan de mi :./
Lo peor vino cuando sacó las otras cartas y me volvió a ordenar que hiciera lo mismo. Esta vez, algo más acojonadilla, hice lo mismo y le entregué la carta que me salió sin mirarla.
La miró y me sonrió, me dice: "te ha salido la tortuga" y esta fue mi
cara( ¿? ), abajo del dibujito de los huevos rezaba despacio
"Significa que has de tomarte la vida más despacio, que aprenda a hacer las cosas disfrutando del placer de hacerlas, sin prisas, sin pensar en qué será lo siguiente que haga. Que no fuerce las situaciones y que no tenga tanta prisa, que si las cosas se desacen, que las deje, que he de aprender a relajarme, que no puedo estar siempre en tensión ni a racionalizar tantísimo las cosas, además dejar de llevar la casa a cuestas siempre".
Bien aquí ya me dio la tarde, puesto que Iván y mis Tetes muchas veces me llaman "cariñosamente" caos, ya que me parezco más bien a Atila que por donde paso todo lo derribo, desordeno, rompo, tiro cosas y así una lista muy larga de desastres y patosidades.
