Cada capítulo es la crónica de una muerte anunciada.
Cada capítulo te deja echo polvo.
En cada capítulo se muestra, tal vez la deprabación del desespero y del abandono, del desamor y de la frustación.
En cada capítulo, los miembros de la familia Fisher nos muestran lo tronados que llegan a estar, a veces por la falta de comunicación entre ellos, ya que es lo que se les ha enseñado y es lo que han aprendido viviendo en el negocio familiar, una funeraria.
El dolor es la luz que cada día ilumina la fría fraternidad famliar en una casa con apariencia acogedora.
Cada vez que la vemos, nos entra bajón y mal rollo porque ves las desgracias que les ocurre, los tonos grises de sus vidas, lo autodestructivos que son con ellos y con los demás.
Pero a pesar de todo ello, y muchas veces dejarnos mudos de sorpresa o por desánimo, Cómo nos gusta esta serie!!!!!!!!!!!!!!!!!
Estamos enganchadisimos :.D