Odio los lunes, como casi todo el mundo vaya, no es nada nuevo ni sorprendente, pero sobre todo lo odio porque me separo de ti, porque desde que el sábado acabo de trabajar no pasamos ni un minuto sin la presencia del otro, no puedo prescindir de ti, me has hecho adicta a ti, tengo una gran dependecia de estar a tu lado, pero el lunes..., el lunes se me parte el alma cuando noto que te levantas de mi lado, cuando te levantas dejando sólo tu calor junto a mi, y entonces he de cerrar los ojos, agarrarme a tu almohada y oler tu ausencia, cuando te despides de mi hasta la noche haría cualquier cosa para retenerte, por egoismo, junto a mi, porque no quiero que te vayas, porque se me pone un nudo en la garganta cuando me besas, me sonries y me susurras lo mucho que me quieres, me acaricias el cabello, me besas en la frente y entonces te vas, esperas unos segundos junto a la puerta mirándome, y entonces es cuando te das la vuelta, te diriges a la puerta, cerrándola después, dejando un hueco en tu lado de la cama, dejando un hueco en mi.
Y entonces lo único que puedo hacer para llevar mejor tu ausencia es recordar sonriendo lo bien que lo he pasado el sábado, el domingo, a todas horas, en todo momento, lo bien que me haces sentir y sobre todo me encanta estar horas perdiéndome en tu mirada, simplemente estar a tu lado, no importa nada más, sólo tú y mirarte y perderme en tus ojos.
Odio los lunes y ojalá los domingos fueran mucho, mucho más largos, eternos.......